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Municipalidad de Pichilemu (1947-2011)

Municipalidad de Pichilemu
Monumento
Municipalidad de Pichilemu (1947-2011)
El edificio consistorial de Pichilemu en 2011
Localización
UbicaciónÁngel Gaete 365, comuna de Pichilemu, provincia Cardenal Caro
Información general
EstadoDemolido
AdministradorMunicipalidad de Pichilemu
Historia
InauguraciónEnero 1952
Características
TipoEdificio consistorial

La Municipalidad de Pichilemu fue el edificio consistorial que albergó las oficinas de la administración municipal de la comuna de Pichilemu, ubicado en la calle Ángel Gaete 365. Inaugurado en enero de 1952, este edificio fue construido para reemplazar el antiguo local municipal, considerado precario e insuficiente para las necesidades de la comuna. Durante sus casi sesenta años de existencia, albergó no solo las dependencias municipales, sino también servicios como el Retén de Carabineros, el Registro Civil y la oficina de Correos.

Con el paso del tiempo, su estructura sufrió desgaste y daños, agravados por los terremotos que afectaron la zona, especialmente el terremoto del 27 de febrero de 2010. Este último evento dejó al edificio en un estado de precariedad extrema, lo que finalmente llevó a su demolición entre diciembre de 2011 y enero de 2012. Tras su demolición, se construyó un nuevo edificio consistorial en el mismo lugar, inaugurado en diciembre de 2015.

Historia

Planificación y construcción

En 1943, el alcalde Felipe Iturriaga Esquivel propuso adquirir los terrenos para la construcción de un nuevo edificio consistorial, que reemplazaría el ubicado en avenida Ortúzar N.° 148, que funcionaba en un precario local. La corporación optó por adquirir una propiedad perteneciente a Vitalia Léliva de Arriagada, en calle Ángel Gaete, particularmente en donde antiguamente se ubicaba el bebedero de Ortúzar. En sesión celebrada el 11 de octubre de 1947, presidida por el alcalde Carlos Echazarreta Larraín y que contó con la asistencia de los regidores Humberto Llanos Martínez y Samuel López Galarce, se aprobó por unanimidad construir un cuartel para el retén de Carabineros de Pichilemu "en el sitio de la manzana C, de propiedad municipal, en calle Ángel Gaete esquina de Manuel Montt", acordándose además construir junto a dicho local "uno para las oficinas de Correo y Telégrafo del pueblo".

La construcción del edificio, originalmente pensado para retén y otros servicios, habría comenzado en 1947. Las labores se mantenían activas al 24 de septiembre de 1951, cuando en sesión presidida por la alcaldesa Olga Maturana Espinosa y con asistencia de los regidores Carlos Echazarreta Larraín y Ricardo Ayala se autoriza a Maturana "para comprar las maderas de piso y puertas y ventanas para el edificio en construcción, solicitando precios a las barracas y fábricas de Santiago y provincias. Se le autoriza también para solicitar propuestas públicas por los trabajos que falta ejecutar en este edificio y para comprar todos los materiales que sean necesarios". En dicha ocasión se establece que se tratará del "edificio municipal". El 4 de febrero de 1952, en reunión extraordinaria con asistencia de Maturana, Echazarreta y el regidor Sergio Morales Retamal, este último plantea que "considera que este edificio no es apropiado para este servicio [de Carabineros], pues la mantención de caballos dentro del pueblo y el espectáculo de los ebrios al lado de la municipalidad no son nada convenientes para el progreso del pueblo", considerando que "podría pensarse construirles un edificio en el sitio de la ex-planta eléctrica municipal, y que en este caso la municipalidad puede ocupar la parte principal de este edificio en construcción". Aunque la alcaldesa dijo que el ofrecimiento ya era conocido por la jefatura policial y las autoridades provinciales, el edil Morales le planteó que bastaría con comunicarles un acuerdo de no hacer entrega de la casa municipal.

Durante la siguiente sesión, celebrada el 28 de abril de 1952 con asistencia de Maturana, Ayala y el regidor Armando Caroca, se volvió a discutir sobre declinar el ofrecimiento de entregar el edificio a Carabineros. Mientras la alcaldesa Maturana insistió en que "debe cumplirse lo prometido", el regidor Caroca señaló que "no considera conveniente entregar" la propiedad porque "la municipalidad está tratando de sanear el pueblo, lo peor que podía hacer para lograrlo es permitir que se instale en el centro del pueblo el retén con sus caballerizas". Ayala le secunda reiterando la idea del regidor Morales, de construirles un edificio en la ex-planta eléctrica. Debido a que "no hay fondos para terminar la casa en construcción", "se acuerda no dar un pronunciamiento definitivo sobre su cesión".

Finalmente, en sesión ordinaria del 14 de noviembre de 1952, la alcaldesa Maturana y los regidores Caroca y Ayala acuerdan entregar a Carabineros "las cuatro piezas que ocupaban las oficinas municipales en el costado norte del edificio mientras se les construye una casa apropiada para Carabineros; dejar establecido en la entrega de estas cuatro piezas que se facilitan con la condición de que cuando se construya el nuevo local el retén se traslade, y no hacer otros adelantos en este edificio mientras permanezca el retén instalado en él".

Entrada en funciones

El edificio municipal en la década de 1970. En el sector de la izquierda operó la tenencia (primer piso) y la subprefectura de Carabineros (segundo piso).

En enero de 1952 se concretó el traslado de la municipalidad al nuevo edificio, y a fines de año arribó el cuerpo de Carabineros. La planta municipal de Pichilemu se componía de dos funcionarios y algunos obreros, por lo que el edificio se adaptaba a las necesidades del momento. Sin embargo, al incorporarse nuevos trabajadores el edificio fue modificado y ampliado para poder albergar a los nuevos servidores.

Debido al desgaste del material y la ocurrencia de sismos, el edificio municipal sufrió numerosos daños con el tiempo. En la década de 1970 estuvo fuera de operaciones debido a un terremoto, trasladándose el personal a un inmueble arrendado frente a la plaza Arturo Prat. En el inmueble operó, además del Registro Civil de Pichilemu y la tenencia y subprefectura de Carabineros, la oficina de ENDESA y CONAF.

El funcionario Gustavo Parraguez Galarce comentó en 2015 que la casa consistorial "fue creciendo de acuerdo al aumento del personal y de los cambios de la comuna, el país y el mundo". El también funcionario Francisco Vidal Arraño, por su parte, dijo en la misma fecha que "era un espacio absolutamente deficitario desde el punto de vista arquitectónico" porque "no tenía conectividad alguna, había que salir para poder entrar a un servicio determinado".

Un trabajo académico de 2004 relativo al edificio consistorial señala que "la construcción que alberga la Municipalidad es antigua y no fue diseñada para tal propósito; sus oficinas quedan dispersas en distintos edificios colindantes, sufriendo serios problemas funcionales. Además falta espacio para albergar todas las instancias de la institución, por lo que se han eliminado funciones (anexando departamentos) y relegado usos de servicio interno de la institución (no da respuesta a sus propios requerimientos)."

Terremoto de 2010 y demolición

Demolición del edificio consistorial de Pichilemu, en diciembre de 2011

El terremoto del 27 de febrero de 2010, si bien no causó "destrucción evidente" en el recinto municipal, "sufrió serios daños estructurales que evidentemente fueron evaluados mucho después porque la prioridad en ese momento fue preocuparse de salvaguardar la integridad de las personas", indica una revista elaborada por la Municipalidad. El sismo dejó en situación "muy precaria" al edificio, laborando en él, en días sucesivos, solo algunos funcionarios. La encargada del Departamento Social, Tatiana Bozo, señaló que dicha repartición funcionaba en el denominado "El Vagón", "una construcción bastante más nueva que el edificio", que se ubicaba en las faldas del inmueble. "Teníamos miedo de que se derrumbara el edificio y se nos desplomara encima, aunque con el tiempo nos acostumbramos", dijo en 2015.

Ya decidido el traslado temporal de la Municipalidad al entonces Internado Municipal, ubicado en avenida Costanera, para concretar su demolición y la construcción de un nuevo recinto, en noviembre de 2011 comenzó el traslado de los archivos y mobiliario. El 18 de noviembre fue el último día de funcionamiento del edificio consistorial, trasladándose los funcionarios a la casa consistorial transitoria. Aquella mañana, entre las 9:10 y las 11 horas, se celebró la última sesión del Concejo Municipal, estando presentes en ella el alcalde Roberto Córdova Carreño y los concejales Pedro Aldo Polanco Contreras, Viviana Parraguez Ulloa, Juan Cornejo Vargas, Marta Urzúa Púa y Patricio Morales Acevedo. No asistió la edil Andrea Aranda Escudero por encontrarse con licencia médica. El funcionario Francisco Vidal dijo que "nos sentimos un poco nostálgicos por dejar tantos recuerdos y experiencias atrás, pero claramente el edificio no cumplía con las condiciones ideales para trabajar, por lo que el cambio fue necesario".

Los trabajos de demolición del edificio consistorial se iniciaron a fines de diciembre de 2011 y culminaron el 9 de enero de 2012. Tras la destrucción de la antigua casa municipal, el 23 de octubre de 2013 se realizó la ceremonia de primera piedra del nuevo edificio, que demoró 25 meses en construirse, siendo inaugurado el 22 de diciembre de 2015.

Descripción

El edificio municipal se ubicó en calle Ángel Gaete # 365, en un terreno de 1.660 metros cuadrados que "desciende brúscamente desde el nivel calle". Consistía en un edificio de dos pisos y un zócalo (1.120 metros cuadrados), una construcción complementaria (220 metros cuadrados), un galpón (260 metros cuadrados) y el patio, que funcionaba como estacionamiento de camiones, bodega y corral municipal. El edificio no funcionaba unitariamente sino como cuatro recintos aislados, ya que no tenía circulaciones internas.

El edificio y su construcción adyacente, apodada "El Vagón", contaban con espacios reducidos lo que derivó en la reducción de funciones, "anexando distintas oficinas y relegado algunos usos". Entre otras funciones y espacios de que carecía, el edificio consistorial no contaba con sala de reuniones, guardería, casino o cafetería, auditorio, dirección de Aseo y Ornato y una oficina permanente para Dirección Jurídica.

Cita la Enciclopedia Colchagüina
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