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Orieta Bezart Pérez

De la Enciclopedia Colchagüina
Orieta Bezart


Consejera de desarrollo comunal de Pichilemu
¿? - Fines de 1987
Presidente Augusto Pinochet Ugarte (dictadura militar)

Datos personales
Nacimiento 19 de noviembre de 1933
Chimbarongo, departamento de San Fernando, provincia de Colchagua
Fallecimiento 24 de octubre de 2017 (83 años)
Santa Cruz, provincia de Colchagua, región de O'Higgins
Cónyuge Mario Urrutia Carrasco
Ocupación Política
Residencia Pichilemu

Telma Orieta Bezart Pérez (1933-2017) fue una política. Se desempeñó como consejera de desarrollo comunal de la comuna de Pichilemu.

Biografía

Nació el 19 de noviembre de 1933 en Chimbarongo, departamento de San Fernando, provincia de Colchagua, hija de Carlos Bezart, empresario y concesionario del alumbrado en Pichilemu, y Luisa Pérez.[1] Casada en Pichilemu el 23 de diciembre de 1960 con Mario Urrutia Carrasco.[2] Tuvieron tres hijas: Carola,[3] Marcela Carla y Orietta Teresa.[4]

Durante la dictadura militar integró el Consejo de Desarrollo Comunal de la comuna de Pichilemu. Renunció a fines de 1987.[5] En 1992 fue socia fundadora del Club de Leones Mixto de Pichilemu.[6]

Tras la muerte de su marido Mario Urrutia, intentó continuar con el servicentro COPEC que mantenía en calle Aníbal Pinto esquina Avenida Ortúzar, "sin ninguna experiencia más que lo que observaba de su marido", acompañada por su hija y el esposo de esta, hasta que practicó en 2007 la venta del local comercial.[3]

Falleció el 24 de octubre de 2017 en el hospital de Santa Cruz, Santa Cruz, provincia de Colchagua, región de O'Higgins, a causa de un paro cardiorespiratorio, neumonía atípica, foco infeccioso de origen pulmonar.[7] Su salud se había visto quebrantada poco antes, sufriendo un infarto cerebral en noviembre de 2016 "que la mantuvo hospitalizada y que la dejó con importantes secuelas".[3]

Sus últimos meses de vida estuvieron marcados por conflictos familiares relacionados con su patrimonio. Poco antes de morir, suscribió un contrato de compraventa de sus dos únicos inmuebles (en las calles San Antonio y Ortúzar de Pichilemu) a favor de su nieta, Carola Patricia Muñoz Urrutia, relatora de la Corte de Apelaciones de Coyhaique. Este acto fue posteriormente declarado como una simulación absoluta por falta de voluntad por el Juzgado de Letras de Pichilemu en junio de 2024, al determinarse que no hubo una intención real de celebrar dicho contrato ni se acreditó el pago del precio pactado.[3]

Referencias

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